Pues así me siento hoy. He perdido todo el día en nada, me siento vacio y no quiero hacer nada. Se cúal es el remedio contra este mal, hacer cosas, y se que si te dejas llevar por el vacio, si sigo en la espiral en la que llevo unos días, cada vez todo será más difícil.
Voy a hacer un calendario, una lista de cosas que quiero, que tengo que hacer. Tendré que esforzarme en ser realista porque si intento abarcar más de lo que puedo tan sólo servirá para fastidiarme cuando no consiga las metas. Conseguir llevar a cabo los objetivos planteados ayuda a ir dejando atrás esta sensación de vacio, ese hueco que ahí dentro de mi, que lleva a la apatía y al desánimo.
He pasado un fin de semana excepcional, sobre el Sábado ya lo comenté antes, y el Domingo por la tarde nos reunimos unos amigos y aprovechamos para ir al apartamento de uno de nosotros, que había encontrado en la mudanza fotos de hace una década. Estuvimos charlando, recordando y sobre todo riendo viendonos en las fotos de las fiestas heavys, las primeras fiestas de fin de año y alguna que otra cosa. Todo ha cambiado.
Quizás eso sirva para acentuar la sensación de ansiedad y de vacio que me inunda estos días, que de repente se instala en mi, sin avisar, arruinando lo que parecía un buen día. Esos cambios de disfrutar tanto de unos momentos para volver a un rutina vacia, de la que no soy capaz de sacar nada. Quizás por eso tenga que conseguir controlarme más, conseguir exprimir más incluso la rutina y recordar con una sonrisa las horas agradables. Sabemos que no es fácil, pero habrá que intentarlo ¿no?
I am the voice inside your head