Teóricamente hoy ibamos a ir al campo a hacer una paella y echar el día, pero desgraciadamente madre Gaia ha decidido que hoy tenía que regar las plantas, y la paella con lluvia, pues como que no gusta mucho por estos lares.
Así que con intención de tomar un poco el aire me decidí dar una vuelta y aprovechar la atmósfera húmeda de la lluvia. Ya en la calle me fui a mi piso (aún vivo con mis padres, aunque tengo un piso propio y posiblemente me mude en 2 semanas), y al llegar estuve ojeando todas las cosas que tengo (practicamente todo está allí, en casa de mis padres tengo lo justo). Viendo algunos de los recuerdos apilados sobre cajas me decidí a una breve sesión de lectura de las antiguas cartas que tengo guardadas, decidí que quería recordar un poco mi pasado.
Así que pusé en el radiocasette el CD de Ñu "20 años y un día" que me regaló en mi 20 cumpleaños mi hermano 2 meses antes de morir, y mientras escuchaba las maravillosas letras del trovador Molina mis ojos leian otras letras, respuestas a mis cartas e historias que transcurrieron hace 7 u 8 años. Lei una carta fechada de las primeras navidades que pasé sin mi hermano, en las que me contaban cosas que a veces me dolían, otras me hacían sentirme orgulloso. Otra de las cartas que leí era de una amiga y me preguntaba (otra vez, otra persona) "¿hay algo que te haga ilusión?", era una persona de la que me enamoré locamente, con la que intenté mantener una relación de algo más que amistad y que acabó saliendo con uno de mis 2 mejores amigos (y aún siguen felizmente juntos).
Así que a lo mejor os estáis imaginando como acabé con esos recuerdos en mi interior. Pues con una enorme sonrisa en mi cara, y con una mayor alegría dentro de mi. ¿Por qué? Porque yo lo valgo.